Feeds | RSS
  Artículos
  Comentarios

Figuritas de papel.

Aurora era muy pequeña cuando le dio forma a su primera figurita con papel, aprendió a hacer papiroflexia leyendo en un libro que sus padres le regalaron en su séptimo cumpleaños. Poco a poco, con mucho esfuerzo fue adquiriendo más práctica, y de manera autodidacta, con el paso del tiempo se convirtió en toda una experta, llenando cada rincón de su vida, con preciosas representaciones de lo que ella consideraba su realidad mágica. Pero con la madurez y la impuesta responsabilidad adulta, fue dejando de lado su afición, y tras su boda con el que ella creyó en su momento el hombre de su vida, abandono con tristeza en el oscuro y húmedo sótano de su casa, varias cajas repletas con cientos de fantasías, para caer en la rutina de una vida sin alicientes.

Como cada mañana, Aurora se levantaba a las cinco. Como cada mañana le preparaba el desayuno y la comida del día a su marido, un marido que por cierto hacía mucho, mucho tiempo que no la decía cosas bonitas, ni la acariciaba con ternura, ni la hacía regalos por su cumpleaños. Como cada mañana, ella se vestía con la fea ropa que era capaz de comprar con su humilde sueldo, y como cada mañana salía de su casa en aquel pequeño pueblo en el campo rumbo al trabajo. Un anticuado autobús sin calefacción, conducido por un simpático viejecito llamado Ramón, la transportaba varios quilómetros hasta su rutina dura y mecánica de fábrica, que desde hacía más de 20 años la tenia ocupada once horas por jornada, junto a personas con las que prácticamente no cruzaba palabra. Todo era igual todas las mañanas, siempre, siempre, incluso el apagado rostro de Benjamín tras una ventana de la casa contigua.

Benjamín, era un niño de seis años que ya no creía en los cuentos. Triste y solitario, a pesar de su corta edad ya conocía la realidad de lo injusta que podía ser la vida. Desde que nació, una terrible enfermedad hacía imposible que sus débiles piernas soportaran el peso de su cuerpo, un cuerpo apenas sin defensas, hecho que le hacía vulnerable a prácticamente cualquier ataque microscópico del exterior, por lo que lo único que podía hacer era observar por la ventana de su cuarto a través de unos pequeños prismáticos, como los pájaros surcaban libres el cielo. Se había convertido en un gran experto en la materia, pues aquella era su gran afición y su pequeña vida. Aurora siempre le saludaba al pasar junto a el, y este le devolvía el saludo esbozando una leve sonrisa.

Otro día igual, y otro, y otro más, la vida de Aurora se había convertido en una espiral sin emoción ni expectativas. Otro día más, y otro, levantándose preparando el desayuno, saludando con un gesto amable a un hombre que solo la gruñía, sol tras sol, luna tras luna.

Hasta que algo cambio inesperadamente. Todo en la madrugada empezó igual que siempre, el ritual de todos los días, el frio al abandonar la cama en contraste con el calor de los fogones, el olor a café recién hecho, el roce de ropa áspera de mercadillo. La helada de la mañana golpeando el rostro de la mujer al salir al exterior, el sonido del viento agitando la copa de los arboles. Todo excepto la flor que por sorpresa apareció clavada por su tallo en el deteriorado buzón de madera situado a la entrada de la casa.

-Una Rosa roja-, pensó Aurora mientras pasaba de largo rumbo a su quehacer diario, -alguien la habrá colocado aquí por error- volvió a repetirse para sus adentros, mientras observaba que la planta tenía una notita anudada a una de sus pequeñas ramas. No era una equivocación, en la tarjetita ponía su nombre “Aurora” escrita con preciosa caligrafía. Sorprendida no se podía creer quien le había podido dejar aquel ilusionante regalo, no se explicaba que a aquellas alturas tuviera un admirador secreto.

Sin darle más importancia, pero crecida en su maltrecho orgullo, ella cogió con extremo cuidado el regalo, y ocultándolo a los ojos de su marido para no provocar ningún incidente desagradable, Saludo a Benjamín con una radiante sonrisa y se encamino al bus para iniciar su jornada laboral.

Pero aquello no había hecho más que empezar, a partir de ese momento, cada mañana, siempre había una flor y una tarjeta a la entrada de su morada. Rosas de todos los colores conocidos, tulipán, orquídea, margarita, Jazmín, Girasol, Lila, Lirio, Azucena, cada vez una ilusión preciosa de la que ella en ocasiones jamás había visto u oído hablar, pero siempre con aromas y colores maravillosos, acompañadas sin excepción de la tarjeta de rigor, resaltando que aquel presente inequívocamente era para ella. Aurora siempre en secreto y cada vez mas animosa y resplandeciente, recogía cada mañana la flor y la ocultaba emocionada sintiendo en su interior una alegría de vivir y una juventud antaño olvidadas.

Pero la curiosidad comenzaba a ser muy fuerte, llegando irremediablemente el momento de saber quién era la persona que la hacía tan feliz, que la hacía levantarse cantando, que la había devuelto el brillo en la mirada, que la había hecho recuperar su preciosa afición por la papiroflexia, que ahora en todo su esplendor, volvía a darle luz y magia a todos y cada uno de los rincones de su casa, (a pesar de los gruñidos y maldiciones de su estúpido marido, que repetía una y otra vez tratando de humillarla que aquello era una afición inútil). Había llegado el momento de descubrir quién era su admirador secreto, a si es que un día escogido sin premeditación, al azar, Aurora se levanto de la cama a media noche con mucho cuidado para no despertar al hombre que roncaba ensordecedor a su lado, se vistió y se oculto frente a la casa muy quieta esperando descubrir a su benefactor.

Y la sorpresa llegó, pasados unos minutos de las tres, una figura apareció calle arriba con paso lento, paso renqueante, el paso de alguien que hace años había dejado atrás la juventud. Al principio la mujer no lo reconoció, pero al llegar a la altura de la casa, y gracias a la antigua farola que inexplicablemente siempre funciono a la perfección, se dio cuenta con perplejidad de quién era aquel hombre, el misterio se acababa de resolver, era el viejo Ramón, el conductor del autobús que cada mañana la llevaba al trabajo y cada noche la devolvía a su morada. Un anciano de apariencia siempre feliz, un anciano que la animaba con sus historias y que la escuchaba con atención desde hacía más de veinte años, alguien que sin que ella se diera cuenta y muy poco a poco, se había convertido en la persona que mas la conocía del mundo, probablemente el único ser sobre la tierra que no solo la oía, sino que también la escuchaba. El hombre sin dudar ni un instante, mirando a su alrededor cautelosamente, visiblemente preocupado por no ser descubierto, extrajo una nueva flor de su viejo zurrón de cuero, y la clavo en el descascarillado buzón, volviendo después rápido sobre sus pasos.

Aurora desconcertada decidió seguir al anciano hasta su casa, y una vez allí, observo como en el porche le aguardaba su mujer, Ana, la persona maravillosa de la que Ramón, siempre enamorado, tantas y tantas veces le había hablado, una viejecita de pelo blanco y mirada cristalina. Ambos, cogidos de la mano no entraron por la puerta principal, sino que rodearon la casa desapareciendo por la parte trasera de la vivienda. La curiosidad era ya demasiado fuerte para abandonar, a si es que a una distancia prudencial y con paso sigiloso pero firme, siguió el camino trazado por la pareja de ancianos hasta llegar a lo que parecía un coqueto pero rudimentario invernadero. Allí, vislumbro emocionada, a través de los plásticos blancos y gracias a la luz interior que desprendía el habitáculo, a la pareja, cogidos de la mano sonrientes y aparentemente orgullosos, frente a cientos y cientos de flores de todos los tamaños y colores, sin duda, un precioso lugar.

Es entonces cuando Aurora lo comprendió todo. Aquellas flores, allí plantadas, no tenían ninguna utilidad para aquellas personas, eran bonitas sí, pero no servían para nada si tan solo las disfrutaban ellos. Por el contrario si le daban salida a algo tan aparentemente insignificante pero hermoso, si las compartían desinteresadamente y sin egoísmos, si se las entregaban a alguien que realmente la necesitara, entonces cobrarían el verdadero sentido de su existencia. Entonces serian, además de hermosas, verdaderamente útiles, sería posible hacer recobrar la ilusión, la chispa de un corazón, salvando una existencia importante del fracaso y la desdicha.

Durante mucho tiempo, Aurora siguió recibiendo su regalo matinal, continuo embarcando en aquel anticuado autobús y continuo charlando con Ramón compartiendo con el su vida y experiencias sin descubrirle jamás que era conocedora de su pequeña gran acción. Siguió viviendo la vida con ilusión y esperanza junto a su amigo de confidencias. Su jardín que siempre había sido un desastre sin vida, se lleno de preciosas plantas que crecieron sin parar hasta rodear la casa y convertirse en la envidia del resto del pueblo, un verdadero edén.

Irremediablemente, aprendemos a valorar los momentos alegres al contrastarlos con los tristes, no existiría la luz sin la oscuridad. Llego la penosa hora de que aquel hombre maravilloso y su hermosa compañera, como las flores que había estado cuidando y regalando durante años, empezaran a marchitarse sin remedio debido al inexorable paso del tiempo, y llegado el momento, la belleza que tanta alegría había proporcionado en vida, comenzó a extinguirse hasta morir con la digna serenidad y la tranquilidad de los que solo procuraron hacer lo correcto durante su existencia.

Como cada mañana Benjamín se despertó muy temprano, como cada mañana con gran esfuerzo se incorporo y ayudado por su madre se vistió, se sentó en su silla de ruedas, se lavo la cara, desayuno y se fue de nuevo a su habitación portando los viejos prismáticos de siempre, en realidad, sin esperar nada nuevo de aquel frio día de invierno. Pero algo sí que había cambiado, si que había algo nuevo, no era como todos los días. En el alfeizar de la ventana, alguien le había dejado un regalo, un precioso pájaro hecho de papel acompañado de una nota con su nombre. Un regalo que se repetiría en mil formas, tamaños y colores, a partir de aquel momento y de forma anónima durante muchos, muchos años en su vida. Haciéndole recobrar una ilusión, que hacía mucho tiempo había olvidado.

more cinema please

Hola hola personas, resulta que estoy llorando de emoción, ya veis, yo también tengo un lado sensible y vulnerable. Escribo prácticamente a ciegas estas líneas, pues La humedad de mis ojos apenas me deja ver el monitor de mi ordenador. Seguramente pensareis que soy un exagerado, que le estoy añadiendo dramatismo y emoción literaria a alguna de mis absurdas parrafadas. Ahora estaréis pensando sin duda, que os voy a martirizar con otra de esas imbéciles historias de servicios militares traumáticos, infancias surrealistas o viajes incómodos al lado de algún incontinente psicotrónico.

¡Pues no Pequeños incrédulos!, esta vez no os voy a contar ninguna historia de tintes tontunos, el motivo de mi llantina sin precedentes es que os voy a hablar de los apetecibles estrenos cinematográficos que a mi juicio se nos avecinan, y esto me emociona, pues a primera vista los próximos meses van a ser excitantes en lo que a propuestas fílmicas se refiere.

WATCHMEN.

Watchmen es la adaptación al cine de uno de los comics de superhéroes más aplaudidos de todos los tiempos. La historia original escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons cuenta como en unos hipotéticos Estados Unidos de 1985 al borde de una guerra nuclear con la Unión Soviética, un grupo de superhéroes lucha por sobrevivir a una nueva amenaza hostil y misteriosa que trata de eliminarlos dejando el mundo a punto para la autodestrucción.

La película está dirigida por el interesante Zack Snyder, autor de “El amanecer de los muertos” y viene precedida de cierta polémica, pues el autor del comic se retiro del proyecto debido a las últimamente tan extendidas “diferencias creativas” con los adaptadores cinematográficos.

Por lo que podemos ver en el tráiler, de una fuerza visual impactante, la estética del film es muy parecida a la que Snyder nos ofreció en la estimulante “300”, rodada prácticamente sin decorados en un entorno virtual de pantallas azules.

Esta técnica conocida como croma, consiste básicamente en rodar con los actores en un plató de cine vacio de elementos escénicos, estos, convenientemente iluminados, se encuentran rodeados de pantallas azules o verdes que más tarde en postproducción serán sustituidas por interiores y exteriores recreados por ordenadores de gran potencia. Esta forma de rodar, permite crear ambientes espectaculares e impactantes, que de otra manera serian inviables económicamente.

EL CABALLERO OSCURO.

Batman vuelve, y lo hace a lo grande, sin medias tintas, La crítica estadounidense habla de la película como la mejor adaptación de súper héroes realizada de todos los tiempos, alabando el trabajo de el tristemente fallecido Heath Ledger, y extendiendo el rumor de una nominación al Oscar de la academia por su impactante recreación de un Joker en estado de gracia.

Hay que decir, que a pesar de que hemos oído esta cantinela ya en innumerables ocasiones, el hecho es que a priori el film tiene todos los elementos para que esta afirmación sea una rotunda realidad.

Un director de innegable talento, Christopher Nolan, autor de las maravillosas “Memento” e “Imsomnio”, y un elenco de actores de los que quitan el hipo, el antes citado Heath Ledger, Christian Bale, Michael Caine, Gary Oldman, Morgan Freeman y Eric Roberts, son sus principales cartas de presentación. Si además le añadimos un guion maravillosamente escrito a dos manos por el director y su hermano Jonathan Nolan, y unos efectos especiales portentosos e imaginativos, tendremos la combinación perfecta e ilusionante del film definitivo que todos quisimos ver y que nunca nos enseñaron, ahí es na.

OUTLANDER.

Estimulante y divertida suena la propuesta de Outlander.

Suspended la incredulidad y pensad que os encontráis en la época de los vikingos, lucháis por vuestra vida en medio de una cruenta batalla, y en medio de ese baño de sangre, observáis con asombro como dos naves de origen extraterrestre se estrellan muy cerca de donde batalláis, una está pilotada por un vigilante galáctico, la otra por agresivas criaturas alienígenas similares a dragones medievales.

Pues eso, una película de ciencia ficción que nos recuerda inevitablemente a ese “Depredador” que tanto nos gusto a algunos, y que nos promete por lo menos hacernos sonreír, con un director Howard McCain que suena a desconocido, pero con unos actores que los aficionados al fantástico recibirán con alborozo, entre ellos Ron Perlman (el simpático Hellboy) y John Hurt (la primera víctima del Alíen de Ridley Scott).

HELLBOY 2, EL EJERCITO DORADO

Después de maravillarnos con el fantástico universo mágico de postguerra “El laberinto del Fauno”, el talentoso y orondo director Guillermo del toro retoma el personaje de Hellboy para las delicias de los fans del comic original, dibujado y guionizado por el autor estadounidense Mike Mignola en 1994.

Esta vez el demonio rojo interpretado por Ron Perlman, se enfrentara junto a sus justicieros compañeros, Liz interpretada por la sexy Selma Blair y Abe encarnado por Doug Jones (el mismo actor que da vida en la pantalla al antes mencionado Fauno), a una amenaza robótica conocida como el ejercito dorado, concebido hace siglos para destruir al hombre en la batalla definitiva contra las criaturas sobrenaturales.

Acción y humor se unen en esta cinta, llegando a nuestras salas precedida de un gran éxito de taquilla en los Estados Unidos.

Además, tenemos también otras propuestas más modestas pero no por ello menos apetitosas, como por ejemplo “Mirrors”, la última barrabasada del francés Alexandre Aja, autor de las angustiosas “Alta Tensión” y el remake del título de Wes Craven “Las colinas tienen ojos”. Una película de terror duro actualización de un título de origen coreano,

“Quarantine” el remake norteamericano de el “Rec” de Jaume Balaguero y Paco Plaza, casi calcado plano por plano a juzgar por lo que nos muestra el tráiler.

“El tren nocturno de la carne” adaptación de un relato de Clive Barker, recordado entre otros muchos terrores por la creación de su escalofriante universo infernal de “Hellraiser” y sus simpáticos moradores, los Cenobitas.

“la carrera de la muerte” otro remake, esta vez de una película de serie b producida en su día por el infatigable Roger Corman y actualizada por el irregular Paul W.S. Anderson, autor entre otras de “Resident Evil”, “Horizonte Final” y “Alíen VS Depredador”.

Hay muchos más estrenos apetecibles mis queridos amigos. Pero no me queda más remedio que hablaros de ellos en otra ocasión, pues llega mi Psiquiatra y tengo que secarme las lágrimas y pellizcarme las mejillas para estar presentable y no dar la impresión de que estoy loco.

Hasta luego personas.

El mal rey y la princesa cabezota.

Existía hace mucho mucho tiempo, un reino de ensueño, regentado eso si por un rey muy cabezota. Este monarca era además padre de una niña preciosa, alegre y bondadosa, aunque también, dicho sea de paso, resultaba ser extraordinariamente testaruda.

A pesar de que el trono estaba ocupado por un cabezota, en aquel reino mágico todo el mundo era muy muy feliz, porque la princesa, además de ser preciosa, alegre y bondadosa tenia un don muy especial que la hacia única. La luz de sus ojos era tan radiante y mágica, que iluminaba todo el territorio hasta el mismo océano, haciendo coexistir a las humildes gentes del lugar en paz y armonía.

Pero un nefasto dia en el que el monarca estaba aburrido y solo, hizo llamar a su hija la princesa para no sentirse así ni tan aburrido ni tan solitario.

Le propuso un juego: cerraras los ojos y yo daré tres golpes sobre esta mesa de roble, si durante la ejecución del tercer golpe, aún permaneces con los parpados cerrados, recibirás una monedita de plata.

La niña acepto el reto y cerro los ojitos, el Rey ejecutó los dos primeros golpes en la superficie de madera, pero en un acto que en ese momento considero de gran inteligencia, se guardo el tercero reposando satisfecho sobre el respaldo de su trono de oro.

-¿Y ahora que? Pregunto el Rey, -acabo de ganarte-, -yo no voy a tocar de nuevo la mesa, y tú tendrás en algún momento que ceder ante mi ingenio- a lo que la princesa le contesto: -ahora padre mío, yo no podré abrir los ojos hasta que no ejecutes el tercer golpe sobre esta mesa de roble, en ese momento, y no antes, abriré de nuevo los ojos.

Y así, en esta situación, sin que ninguno de los dos diera su brazo a torcer, pasaron primero los días, luego las estaciones, mas tarde los años y al final las décadas sin que la princesa dejara libres sus pupilas a la luz. Abandonando a su pueblo en la oscuridad, en la tiniebla, sin un motivo importante.

Por culpa de un mal gobernante que les privo de su más preciado y necesario tesoro simplemente por un juego, el pueblo sufrió un largo periodo de calamidades sin sentido. Tuvo que olvidar al caprichoso monarca y a su cabezota hija, aprendiendo en la necesidad a valerse por si mismo. Dejaron aquellas tierras, abandonando al Regente y a su princesa en su absurdo pulso de poder.

Al final el rey, viendo que llegaba su hora, en un momento de lucidez, llamo a la princesa a la que desde hacia años no había vuelto a ver a pesar de habitar el mismo palacio. Esta, que no había dejado de llorar ni un solo instante, egoísta en su desgracia, se había transformado en una anciana fea, amargada y caprichosa. Frente a la deteriorada y vieja mesa de roble, el moribundo monarca observo con dolor en lo que se había convertido su preciosa heredera. El anciano, por fín cedió arrepentido, Dio el tercero de los golpes, perdiendo y poniendo fin así a la absurda apuesta.

La princesa bailó y cantó entonces feliz por un instante, y tras su celebración abrió los ojos con dificultad, descubriendo horrorizada, que de no usarlos, por no haberlos dejado libres en tantísimo tiempo al viento, por la humedad y la tristeza, por la falta de luz, se encontraba totalmente ciega. Sus antaño preciosos iris, habían perdido el color azul del mar y se habían vuelto oscuros en su totalidad como la negra noche, sin poder para volver a iluminar.

Ya era tarde, el rey, totalmente consciente de sus errores, antes de fallecer. Solo pudo ver su reino terminar de desmoronarse por completo debido a su nefasta gestión. Su hija se alejó lentamente torpe en su ceguera, para encerrarse en la torre mas alta de palacio y morir allí, de tristeza, como un leve recuerdo de lo que una vez fue.

Siglos mas tarde, cuando los nuevos habitantes de la región encontraron ocultas en el frondoso bosque las ruinas de un magnífico castillo, se adentraron en ellas con curiosidad. Y en su aventura encontraron un salón que seguro fue resplandeciente, y en el centro, sobre una antigua mesa de roble junto a un majestuoso trono, el recuerdo amargo de una apuesta ganada, una reluciente monedita de plata.

viaje infernal… oullea

Hola personas, voy a contaros una historia relacionada con un viaje. Que bonito pensareis vosotros, nos van a hablar de pajaritos y monumentos. ¡Pues no!!!, este no va a ser un cuentecillo desenfadado tipo Willie Fog. ¡No!, esta será la narración máximo hardcore con cierto regustillo malsano de una experiencia súper bizarra, una historia de tintes escatológicos, esta será la crónica de un autentico Viaje al infierno… Oullea.

Corría el verano de 2001. El nuevo siglo había llegado, y yo con el. Como buen aficionado al heavy que he sido toda mi vida, me encontraba ansioso por asistir a uno de los eventos mas salvajes de la temporada, un acontecimiento para el que me venia preparando hacia meses con inquietud, una ilusión una y otra vez pospuesta a lo largo de mi vida por unos u otros motivos. Por fin había llegado el momento de la verdad, me preparaba para asistir al Wacken Open Air. Un festival alemán como pocos en el mundo, puro rock duro y metal del más cañero. Nada de medias tintas, duro como comerse la sopa con un mazo.

Por mediación de un anuncio publicado en metal Hammer (revista especializada en música rock y heavy), pude adquirir antes que se agotaran las entradas del festival junto con el viaje en bus por un precio muy asequible. Sabia que aquello de ponernos en la carretera por dos días del tirón y atravesar media Europa era una experiencia dura, pero también me emocionaba el hecho de saber que en este tipo de viajes se conoce mucha gente, gente interesante. ¡Interesante de verdad!!!.

El trayecto de ida fue bastante tranquilo, todo lo tranquilo que se puede pedir a un vehículo lleno de melenudos hiper-excitados deseosos de Cerveza fresca y decibelios, en realidad y para ser totalmente sincero pienso que aquel lugar era sin duda, la pesadilla grotesca de cualquier fan de Britney Spearks o Paris Hilton. Dos días viendo videos de grupos sin parar ni un solo instante, dos días con una humareda digna de cualquier película de Christopher Lee, dos días de minis de calimotxo y botas de vino de la tierra. Es aquí, en este entorno, donde conocí a las dos criaturas protagonistas de esta historia, a decir verdad no recuerdo sus nombres, a si que a partir de este momento me referiré a ellos como Abbott y Costello.

Imaginad a un cazador de patos americano, el típico tío barrigón con la cara coloradota y la panza mas dura que una roca, con el mil veces visto atuendo de camuflaje que tanto gusta en esos entornos rurales, la gorra a juego sobre una cabeza pelona y las botas de militar del año 70, la versión hardcore del cantante de pantera, pues este era Abbott. Y ahora imaginad a Adrian Brody, el novio de la Elsa pataky, el protagonista de “El pianista”, pues pensad en este actor totalmente pasado de rosca y hecho polvo, con la mirada perdida y sin capacidad para articular dos frases seguidas con sentido. Pues este amiguitos, este era Costello. Dos criaturillas hechas la una para la otra, el yin y el yan del Apocalipsis, la antitesis del Fen sui.

Nada mas abrirse las puertas del Autobús al arribar en nuestro destino, estos dos seres del inframundo salieron corriendo como alma que lleva el diablo y se adentraron entre la muchedumbre. Yo creo, sin andar muy desencaminado, que ni siquiera plantaron la tienda de campaña, que durmieron en el bosque cercano junto a los lobos y demás especies autóctonas. En aquel momento Me olvide de ellos y dedique mi tiempo a disfrutar con unos amiguetes valencianos que conocí durante el trayecto de aquel maravilloso entorno. La hidro miel (una bebida típica de los países nórdicos), las mujeres bellas y los Conciertazos fueron la tónica general durante aquellas tres entrañables jornadas.

Pero tristemente el festival acabo, llego la triste hora de volver al hogar, la verdad todo muy triste. Después de tres días sin parar ni un solo instante disfrutando de lo mas granado del panorama musical, subimos al autocar totalmente exhaustos, bueno, todos menos Abbott y Costello, que aparecieron de entre la neblina mañanera totalmente pasados de vueltas dando saltitos de emoción. Se colocaron en la parte trasera del vehículo, y se acomodaron con la cabeza dando vueltas sobre su propio eje. La tragedia se mascaba en el ambiente, la desgracia era palpable, aquellas dos criaturas no paraban de reír y reír como si se encontraran en Las Vegas disfrutando de un show del mismísimo Benny Hill, y en realidad, era en un 99´9% probable que en su tremendo colocón así fuera.

No llevábamos ni dos horas de trayecto y Costello empezó a dar brincos entre los asientos pisoteando alegremente a viajeros y viajeras, con una caja de medicamentos medio vacía en sus huesudas manos cantando extrañas cancioncillas salidas de algún libro infantil, mientras Abbott le animaba dando palmas y tatareando otra tonadilla totalmente diferente a la de su amigo. En aquella demencial situación el tío se paró en seco, saco de uno de los bolsillos de su chaqueta una botella enterita de Jack Daniels, y ante la vista de todo el pasaje, en un alarde de pericia etílica, la vació en pocos segundos a través de su gaznate, con un eructo nos hizo saber a todos que le había sentado estupendamente.
–Viva el rock- proclamo el angelito mientras retornaba a su asiento por unos segundos al lado de su compañerete.

A la sexta hora de viaje aquello se torno insoportable, el tipo se aproximaba peligrosamente al conductor de forma aparatosa y estremecedora, a la vez que realizaba un baile cada vez más siniestro, más espasmódico. Algunas personas se colocaron por turnos a modo de barrera humana para evitar que aquella masa informe entorpeciera el trabajo del Chofer y nos enviara de morros a una cuneta holandesa, que por cierto son igual de jodidas que las españolas. Se acercaba el momento de la primera de sus desgracias. En su pirotécnica danza, Costello se acerco a un oso pardo de dos metros que descansaba placidamente junto a su novia y le propino una patada en la cara a modo de Kung fu, el mostrenco en cuestión se levanto de su asiento chirriando en sus articulaciones, y con un movimiento pendular y un gruñido, dejo caer su enorme cabeza de mas de 2000 kilos sobre la nariz de Costello que callo hacia atrás como fulminado por un rayo, sin conciencia, en el país de los duendes. Durante varias horas no volvió a dar ni un problema, Y todos respiramos aliviados.

Tras un periodo de calma regresó la tormenta, empezamos a notar que algo no iba bien. Hacia horas que Costello no daba señales de vida, todo estaba aparentemente tranquilo, y sin embargo se respiraba un tufillo malsano, ¡nunca mejor dicho! Algunas personas empezaron a quejarse de un olor nauseabundo proveniente de la parte trasera, justo del lugar que ocupaban nuestros amigos, además Abbott no paraba de reírse mientras Costello permanecía en silencio total con la mirada perdida en el techo, como aliviado. Llegado el momento la fragancia se hizo tan insoportable que tuvimos que detenernos en una estación de servicio francesa, y es allí cuando descubrimos la terrible y desgarradora realidad, Costello se había cagado por la pata abajo, el tío tenía una de las piernas de su vaquero azul clarito, totalmente encharcada de mierda, Marrón Marrón. Se conoce que la mezcla del Wiski, las pastillas, los antidepresivos, los ositos de colores y solo dios sabe que más guarradas que el tipo tenia en su poder, le habían relajado el esfínter de tal manera que no había sido capaz de contener el aluvión de mierda almacenada durante tres días. Aquello era un espectáculo dantesco.

Uno de los organizadores del viaje tuvo que obligar a Costello a que se limpiara en los aseos de la estación de servicio y se cambiara de pantalones, este a regañadientes accedió mientras el conductor del autobús limpiaba el asiento de Kinder sorpresa, y maldecía el dia en el que se formaron los Deep Purple allá por los años 70. Una vez en el water, Costello le proporciono a algunas familias francesas algo de que hablar durante décadas, un montón de gente de al otro lado de los pirineos observo con estupor, como un españolito nada parecido a Alfredo Landa, se quedaba en pelotas, en cueros, como dios le trajo al mundo, y allí en medio se limpiaba toda la caca en los lavabos que sus pequeños vástagos acababan de utilizar de forma higiénica y respetuosa. A aquella criatura huesuda, desnuda, blanquecina, solo le faltaba gritar ¡mi tesoro!!! Para que aquello fuera una película de miedo en toda regla. Los franceses salían gritando del baño a borbotones con la segura intención de no volver a degustar una Crepe de chocolate en su vida.

Reiniciamos el viaje con la certeza de que nada seria nunca mas igual para ninguno de nosotros. Una experiencia traumática que todavía colearía unas horas mas, porque aquel ser monstruoso lejos de calmarse empezó a volverse más y mas violento a medida que llegábamos a la frontera.-yo soy la madre del rock-. La situación se volvió insostenible, a si es que por una democrática mayoría, y tras unos aplausos nerviosos, decidimos dejar a aquel muchachillo abandonado en territorio francés para siempre jamás. El bus se detuvo, pero al bajar ordenadamente y sin que nadie le pusiera de nuevo la mano encima, Costello en su emoción de estirar las piernas, tropezó y callo de boca al suelo haciéndose una herida del todo desagradable. Si antes no se le entendía, imaginad con dos dientes de menos, Abbott no paraba de reír y disfrutar con la situación.

Llamamos a una ambulancia del país y esta llego bastante rápido, pero los sanitarios al ver a Costello y ser amenazados de muerte con un sacacorchos, pusieron pies en polvorosa maldiciendo en la lengua de los galos. Volvimos a llamar a otra ambulancia que por fin y tras una ardua negociación (mas bien suplica por parte del conductor y organizador del evento), accedió a llevárselo al hospital mas cercano, eso si atado de pies y manos a la camilla. En aquellos momentos de dulzura, mientras todos mirábamos con estupor y tristeza a partes iguales la partida de la mojama humana en la que se había convertido aquel personaje, este nos devolvía el gesto con ojillos cristalinos moviendo la cabeza de un lado a otro como poseído por el espíritu de Linda Blair, asegurando con convicción que nos iba a matar a todos, ¡que majete!. Lo más tierno sin embargo, fue su amigo Abbott, que entre brindis de cerveza de la región y juramentos de amistad eterna, le emplazaba para una fiesta en su casa al fin de semana siguiente. –Dame un telefonazo- le decía esperanzado entre sinceras lagrimas y nuevos cánticos infantiles.

En ese lugar, en ese instante, en un momento de sinceridad, Abbott se confeso, Resulta que los dos se conocieron en el autobús de ida, nunca se habían visto en su vida, eran de dos regiones totalmente diferentes del país. Pero el hecho es que compartían su amor por la politoxicomania,y ya se sabe que las aficiones comunes unen mucho, el caso es que se habían caído muy bien. Y con el puño sobre su pecho, con la camisa abierta en otro momento inolvidable, Abbott se giro hacia nosotros y con solemne integridad proclamo a los cuatro vientos tras un eructo de emoción –amigos, ¡ya podemos volver a casa!!-. Exhaustos y sin fuerzas para replicas, seguimos su consejo, y entre un mágico y entrañable hedor a mierda revenida, regresamos a nuestros hogares contentos eso si, de seguir con vida.

MAS FELIZ QUE UNA LOMBRIZ.

Hola personas, estoy francamente emocionado, la cuenta atrás ha comenzado, ya llega el momento de volver a disfrutar de un festival de envergadura en nuestra querida región, ya llega el momento de disfrutar del festival cañero cañero que mi apalancado cerebelo se merecen, ya llega el momento del Electric-weekend OULLEAAAAAA.

Aunque tan magno acontecimiento tendrá lugar en tierras Getafenses los días 30 y 31 de mayo, mi precaria economía solo me va a permitir acudir a la cita el segundo de los días del festival, pero no estoy triste, porque para esa jornada nos tienen preparada una gorda, gorda.

La verdad es que este es un cartel de los que quitan el hipo sin necesidad de incómodos sustos. Y aquí, en mi humilde paginilla os voy a contar de algunos de los grupos que lo forman, los nanber güan de mi top list, empezando por uno de los que más ganas tengo de ver, los súper bestiales MACHINE HEAD.

Brutos, brutos que casi da miedo mirarles por si se enfadan, con un repertorio de canciones de los que te ponen los pelos como escarpias, MACHINE HEAD son norteamericanos y surgieron de la segunda oleada de bandas de thrash metal que precedieron a los grandes de tan laureado genero allá por los años 90. Capitaneados por su guitarrista y vocalista Robb Flinn los muchachotes gustan de mezclar diversos géneros musicales como el rap y el metal tradicional para avasallarnos con su poder devastador agita melenas. En fin, cañita sin contemplaciones.

Otro de los grupos que pienso ver son los grandiosos QUEENSRYCHE, uno de mis combos preferidos de toda la vida, gracias en gran parte a su enorme LP tantas veces escuchado en la legendaria y añorada sala Canciller. Me refiero al álbum conceptual OPERATION MINDCRIME de 1988.

Inicialmente influenciados por las bandas de la NWOBHM (nueva ola británica de heavy metal), los americanos pronto comenzaron a definir su propio estilo, en ocasiones mas cercano al hard rock y al glam que al metal tradicional antes mencionado.

Solo lamento no haber podido asistir a la gira conceptual OPERATION MINDCRIME, que tan buenas criticas les acarreo, ahora están un poco de capa caída, pues sus ventas y su popularidad han descendido notablemente, y aunque ocupen un discreto horario en la parrilla de salida del festival, creo que es una de las mejores propuestas de la jornada. Yo no pienso perdérmelos, y mientras escribo estas líneas lloro de emoción. Tendríais que verme, soy como Heidi pero con tachuelas.

También me gustaría destacar la presencia en el cartel de WITHING TEMPTATION, surgidos a la estela de grupos como THEATRE OF TRAGEDY O THE GATHERING, y poseedores de un estilo similar(mas que nada por la incorporación de voz femenina de manera mas o menos épica al mundo del metal) a sus contemporáneos NIGHTWISH, AFTER FOREVER, EPICA o SIRENIA.

Practicantes en sus inicios de un Doom Metal mas o menos clásico, poco a poco en cada uno de sus discos fueron evolucionando hacia un sonido mas Rockero sin perder sus influencias mas góticas. Me gustan mucho a mi estos Holandeses fijaté tú, y su cantante la guapa y estilosa Sharon Den Adel canta como los mismísimos Ángeles del cielo.

Y por fin vuelven los grandísimos (aunque en sus últimos discos se empeñen en joderla) gigantísimos (aunque en sus últimos discos se empeñen en joderla) y enormísimos (aunque en sus….) METALLICAAAAAAAAAAA.

Cualquier cosa que diga de estos monstruos se quedaría pequeña, a si que no voy a hablar de ellos, sus discos Kill em´all, masters of puppets, ride the ligthning, and Justice for all y the black album lo dicen todo, todo, todo como la niña de catalana occidente.

Y aunque creo que dejar escapar a Jason Newsted que era un tipo autentico y un gran bajista fue un error, no pienso decir una palabra ni buena ni mala de ellos. No diré por ejemplo que son unos músicos increíbles, no diré que fueron un revulsivo en el mundo del metal y que millones de grupos les han copiado e idolatrado, no diré que sus canciones son brillantes y que sus directos son demoledores, no lo diré por que me niego a decirlo, ale.

Naturalmente hay otros grupos que merecen la pena ser vistos en el ELECTRIC WEEKEND. La primera jornada es también increíble con bandas de la talla de RAGE AGAISNT THE MACHINE, IGGY AND THE STOOGES, los ex-sepultura CAVALERA CONSPIRACY y THE OFFSPRING pero no voy a hablar mas por que se me acaba la prosa y luego me vuelvo repetitivo e insufrible.

Me voy a la cama que mañana estrenan los últimos capítulos de la cuarta temporada de LOST y hay que estar fresco. Hasta luego seres humanos.

Tres días bastaron para que mis compañeros de reemplazo me pusieran este mote, así, sin conocerme de nada. Fofito, como el payaso de la tele. Yo siempre he odiado a los payasos, cualquiera que me conozca minimamente lo sabe. Es un odio visceral e incontrolable, por lo que os podéis imaginar como me sentí con aquel maravilloso apelativo. Pero no fue este, un apodo gratuito, para mi desgracia tenia su explicación.

Al tercer día de estar en el cuartel, los amables y dicharacheros sargentos instructores de los que me acuerdo casi a diario, decidieron hacernos correr, dando miles y miles de vueltas por el patio, todo esto bajo un sol de justicia, un detalle maravilloso sin duda.

En fin, como debe ser en todo buen mes de julio que se precie, El sol caía sobre el asfalto con gran entusiasmo, vamos que utilizando una expresión de lo más coloquial, os aseguro que se podrían haber frito huevos sobre aquella explanada de cemento. Pues bien, a lo que vamos. Cuando nos encontrábamos completando la vuelta seis millones, o lo que es lo mismo, cuando llevábamos algo mas de veinte minutos galopando, empecé a notar con angustia, como una parte de mi anatomía que por desgracia resulta ser especialmente prominente, abrazaba y recibía casi en exclusiva la totalidad de los rayos que desprendía el astro rey sobre mi persona. Aquella parte era mi nariz.

Veréis, mi cuerpo ha evolucionado durante todos estos años de una forma extraña y caprichosa. Mientras que el resto de las personas y los seres humanos de mi alrededor se desarrollaban gradual y uniformemente, en mi caso el crecimiento fue mas bien tirando a desordenado. Unas partes crecían a un ritmo y otras a otro muy diferente. Es como si mis extremidades no tuvieran relación ni parentesco entre ellas. Este es el caso de mis piernas que se estiraron y se estiraron haciéndome mas alto que el resto de los muchachos y muchachas de mi edad, y también de mi nariz, que a los dieciocho años ocupaba gran parte de mi cara, dejando poco espacio para el resto de órganos habituales en una cabeza humana.

Pues esta nariz mía alegres lectores, recibió el castigo del sol casi por completo ese día, y adquirió al final de la jornada un aspecto rojizo y amorcillado que recordaba (siempre según el criterio de mis alegres compañeros), la naricilla de un simpático payaso, claro, el aspecto era gracioso, pero y lo que me escocia, y lo que sufrí al ver a aquel ente polimórfico ya de por si gigantesco hacerse el doble de voluminoso. Con aquel color rojo nuclear que palpitaba amenazando estallar y llenarlo todo de nariz a mí alrededor. Pasaron días antes de que la tocha recobrara su aspecto normal siempre bajo la atenta y divertida mirada de mis camaradas. Que majetes, Fofi te llamaremos, que alegría, que jolgorio, que mal nacidos hijos de la gran puta.

Extrañamente, poco a poco y contra todo pronóstico, la cosa se tranquilizo. Gracias a mi gran personalidad y mi enorme don de gentes, logre hacer buenos amigos incluso entre los reemplazos superiores al mío, esquivando de esta manera las desagradables novatadas a las que eran sometidos mis compañeros de promoción sin piedad. Parecía que todo iba a ir bien después de todo, y digo bien, solo lo parecía.

Llevaba ya casi un mes en el ejército de tierra español. Volvía al cuartel después de un agradable permiso de fin de semana, con el que los mandos pertinentes, nos habían obsequiado por nuestra buena conducta, desgraciadamente yo llegaba tarde. Bajé del autobús como alma que lleva el diablo y corriendo rápido como una saeta me encamine a toda prisa hacia mi acuartelamiento situado bien lejos de la parada, en la carretera de Extremadura, con tan mala suerte que al bajar por el paso subterráneo que servían para cruzar al otro lado de la vía, me torcí el tobillo y caí rodando prácticamente la totalidad de los peldaños que conformaban la puñetera escalera. Supongo que fue una caída espectacular, pues al incorporarme de un ágil saltito, descubrí que una pareja con un bebe en brazos me observaban maravillados y agradecidos por el grandioso espectáculo tipo Hollywood con el que les acababa de obsequiar, solo les falto aplaudir. Sin mediar palabra y sin reparar en el dolor que en ese momento se me antojaba débil, seguí corriendo hasta adentrarme en el cuartel en un tiempo record, llegando, aunque por los pelos, al toque de retreta y a la formación, superando la prueba y evitando ser arrestado. Aquella noche me acosté totalmente orgulloso de mi envidiable forma física, mi capacidad de sacrificio y mi afán de superación.

A la mañana siguiente tenia el tobillo hinchado como una pelota de básket, y el dolor resultaba ser de verdad insoportable. Como si cien millones de señoras, cien millones de señores y cien millones de bebes me clavaran cien millones de clavos ardiendo a mala leche y al unísono, riendo y festejando. Era consciente de que mi estado era debido en gran parte a la absurda carrerita del día anterior con lo que la sensación de estupidez rondaba mi cerebro como una mosca cojonera. Después de convencer al sargento Gamarra y al teniente Ruperez de que aquello no era una treta para saltarme las clases de gimnasia, ambos accedieron a que visitara el hospital militar Gómez Ulla junto a otros muchachos también malheridos por unos u otros motivos de los que mas adelante hablaremos.

Aquel no fue mas que el comienzo de mis desgracias, al llegar al hospital, la enfermera (una señora de dos metros con la cara de Steven Seagal y la voz de Constantino Romero) sin mediar palabra comenzó a colocarme en el pie, desde debajo de la rodilla, hasta el nacimiento de los dedos, metros y metros de venda elástica. En un momento dado la señora se detuvo en su trabajo, y pregunto si la venda estaba demasiado prieta, al contestar yo humildemente que SI, la matarife me insto con cavernosa voz a que me callara, alegando que la pregunta se la hacia al capitán militar allí presente. ¡Que coño sabrá ese tío si la venda me aprieta o no!, ¡si esta sentado en un sillón a mas de cuatro metros de distancia calzado con unos puñeteros zapatitos de charol!, pensé acojonado para mis adentros, mientras el agresivo mutante vestido de enfermera continuaba con la ardua labor de cortarme la circulación sanguínea, a la vez que en el titánico esfuerzo se le hinchaba la vena del cuello tipo Maria Patiño.

Por fin la enfermera Seagal termino su trabajo satisfecha y sudorosa, y tras darme unas palmaditas en la espalda que me dejaron prácticamente sin respiración, me coloco en el autobús de vuelta a mi añorado cuartel con unos antigripales como premio en el bolsillo. Ah amigos, que diabólica desgracia se estaba gestando, que calamidad sin parangón. Por aquel entonces yo desconocía mi terrible alergia al Tensoplast, o lo que es lo mismo, al adhesivo de la venda elástica.

FIN DE LA PRIMERA PARTE.

Pirata, pirata.

Hola personas:

La piratería amigos es un tema muy peliagudo, verdaderamente delicado.Y no me refiero a Jonny Deep y sus piratitas del caribe, no. Estoy hablando de la copia de por ejemplo CDs, películas o Libros. Existen posiciones claramente enfrentadas al respecto, esta claro que está mal robar a los demás, como nos repiten una y otra vez sin descanso las autoridades y los medios de comunicación. Pero acaso no es un robo cobrar 20 euros por un CD que con bastante probabilidad resultara ser más malo que pegarle a un padre con un calcetín sudado.

El ser humano que es mi hermana Lydia, me ha hecho llegar esta pequeña reflexión al respecto. No es más que una opinión, pero si alguno de vosotros tenéis argumentos de peso contrarios a los suyos, seria agradable que los expusierais.

Hasta luego Creatures of the night.

A FAVOR de la piratería. ¡¡SÍ!!. NO SE PUEDE EXPLICAR MEJOR.

CARTA DE UN CURRANTE INDIGNADO

Dada la mierda que nos escupe diariamente la tele, radio, prensa y demás medios de comunicación, un grupo de disidentes hemos elaborado este manifiesto a favor (sí, A FAVOR) de la piratería. Si te mola, pásalo. Si prefieres creerte las mentiras de la industria, haz con él lo que quieras.

De:
el currante medio, aplastado por la hipoteca, la precariedad laboral, los horarios DE MIERDA y otros abusos sociales, como la caña de cerveza a 2 Euros.

A:
este músico mediático que se duele detrás de unas gafas de sol en La Moncloa, forrado de pasta hasta los pendientes. Tiene cojones ir de rebelde por la vida y terminar en las escaleras del centro del Estado (por si no captáis las sutilezas, el ejemplo se refiere a Alejandro Sanz, aunque es extensible a todos los membrillos/impresentables que le acompañaban en ‘la casita del Zapatero’).

Mira, chavalote, en la gira que te vas a marcar este verano vas a ganar más pasta, haciendo algo que te gusta y que en teoría te llena, de lo que ganaré yo en toda mi puta vida de currito, cargando, además, con una actividad que no me aporta nada personalmente y con la que, si no fuera por el sueldo adicional de mi pareja, ni siquiera me daría para pagar el piso donde vivo.

‘La música está muy mal’ - gimes. Tú, chavalote, no sabes lo que es estar mal ¿Qué sabes tú de hipotecas, de rebotar de un contrato a otro, de currar a turnos o de 7 a 7? ¿Qué sabes tú de llegar a fin de mes, o de lo que me cuesta a mí plantearme tener hijos con lo que piden en una guardería?.Porque te recuerdo que aquí, en el mundo real, curramos dos para pagarnos 70 metros cuadrados.

‘La gente que compra en el top-manta no ama la música’ escupe otro ¿Con qué validez moral exigís vosotros, que vivís a todo trapo de camino entre Madrid y Miami, sin saber ni el dinero que tenéis, al currante que os pague los vicios y haga multimillonaria a la multinacional de turno? ¿Cómo se puede tener la cara de plantarse en plan víctima sobre una vida de lujo?

La industria ha abusado -y abusa- con los precios y las calidades. Sólo ahora que se ve con el rabo en el culo ofrece lo que no pueden dar los piratas: DVD´s con vídeos, extras y demás. Todo, curiosamente, al mismo precio que antes ¿No llorabais que no se podían bajar los precios? Cómo vale ahora un álbum que lleva 12 canciones en el CD y 16 en un DVD (verídico) lo mismo que antes el mismo álbum con el CD a pelo? ¿Cómo puede valer un mismo álbum en España 18 euros y en Alemania 20 (contrastado) cuando los alemanes ganan más del doble que un español?

Ahora que las mafias e Internet os revientan, ahora, que ya no tenéis la sartén por el mango, pasáis de la posición dominante y abusiva a la apelación más rastrera de sentimientos. Pues yo, y muchos como yo respondemos: AHORA, QUE OS DEN.

NADIE puede pedirme que le pague la colección de coches de lujo, el yate y las cuatro casonas en Miami, la Sierra o Marbella. NADIE puede pedir moral desde la inmoralidad.

Ejemplo: Bustamante se acaba de comprar una casa de 500 kilos de las antiguas pesetas en solo CUATRO AÑOS DE CARRERA MUSICAL, claro ejemplo de lo mal que está el panorama musical.

Firma:
Cualquier anónimo hasta los huevos de oír sandeces sobre la piratería y que nos consideren gilipollas.

Doomsday

Hola personas:

Hace ya algunos años, un joven ingles llamado Neill Marshall, nos deleito con una divertidísima película de hombres lobo titulada “Dog Soldiers”, la película resultaba ser, una estimulante actualización del mito licántropo, que sin contar con un gran presupuesto, y con una modesta puesta en escena, logro atraer la atención de muchísimos aficionados al fantástico (entre los que me encuentro) sedientos de renovación y sangre joven para el genero.

En 2005, el talentoso director, realizo una de las mejores películas de terror que ha dado hasta el momento la década, “The Descent”. Un film Claustrofóbico y enfermizo, que narraba las terroríficas andanzas de un grupo de amigas aficionadas a la espeleología que por una serie de circunstancias fatales, se veían atrapadas en unas antiguas cuevas, y además por si eso fuera ya poca desgracia, resultaban victimas de unas deformes y agresivas criaturas sedientas de carne humana. Una cinta totalmente recomendable.

Ahora, Marshall, nos presenta el trailer de lo que es su último trabajo hasta la fecha, la película se titula “Doomsday” y parece ser, a juzgar por las imágenes que nos ofrece, una Mezcla explosiva entre Mad Max, rescate en Nueva York y 28 dias después, en fin una gozada.

En manos de otro quizás la propuesta daría un poco de mal rollo, pero con este realizador, estoy seguro que por lo menos, la diversión estará asegurada.

El Justiciero de Villaverde.

Hola personas:

La mayoría de los seres humanos vivirán toda su vida en la creencia de que los súper héroes no existen más que en los comics o en las películas, que son producto de la imaginación de algún mal autor, que incapaz de hablar o escribir sobre algo serio, se ven obligados a tratar este género con mayor o menor fortuna. Pues bien amigos, yo puedo decir que conocí a un Súper héroe y que viví junto a el una de sus aventuras, que son reales y que se encuentran entre nosotros, hoy voy a hablaros de el, voy a hablaros del JUSTICIERO DE VILLAVERDE.

Corría el mes de noviembre de 1992 año más año menos, y me encontraba yo repartiendo las páginas amarillas por los hogares madrileños, de casa en casa, de puerta en puerta. Era una castaña de trabajo, muy cansado y muy cansino, pero era lo que había, por que yo, por aquel entonces amigos, era una persona sin oficio ni beneficio. Pero no estaba solo, junto a mi había otras personas también sin oficio y también sin beneficio.

Teníamos hasta una furgoneta, amarilla, pero una furgoneta al fin y al cabo. Éramos seis y formábamos un gran equipo de trabajo, me gustaba imaginar que éramos una especie de equipo A del reparto:

Martinelli, era el conductor y líder del grupo. Le llamábamos así, por que siempre nos decía que algún día, si trabajábamos duro, llegaríamos a donde el había llegado, que conduciríamos nuestro propio furgón de reparto y podríamos comprarnos unos Martinelli como los suyos. Nunca supe que eran unos martinelli, pero sonaba fascinante. Estaba Ambrosio, que tenía la sana costumbre de gastarse toda la pasta que sacaba de las propinas (que por lo general era más abundante que su sueldo) en mandanga de la buena. Utilizaba la hora de la comida para ponerse fino filipino en la parte trasera del furgón y luego no se le entendía cuando hablaba, pero era un tipo muy majete. El legionario, que presumía de tener un tatuaje en el miembro viril, y no dudaba en enseñárselo a todo el mundo cuando estaba borracho, se encontrase donde se encontrase. El Bigotes, un putero confeso y orgulloso de serlo amante del buen vino. Estaba yo que era el benjamín del grupo y por ultimo un hombre grande como una montaña, un auténtico luchador de sumo, enorme, una panza andante gigantesca toda grasa y músculo, el Justiciero de Villaverde. Es en este último personaje en quien voy a centrar mi relato.

Éramos tan buenos repartiendo por las calles de esta, nuestra gran ciudad, que nos ofrecieron trasladarnos a Barcelona como grupo de apoyo. a si que después de una democrática asamblea, ni cortos ni perezosos, nos plantamos allí con nuestra furgoneta amarilla. Buscamos alojamiento en uno de los hostales mas baratos y mugrientos del barrio chino (donde todos parecían encontrarse como en casa) y empezamos a trabajar.

El Justiciero (que siempre había sido un poco vago todo hay que decirlo), por aquel entonces empezó a mostrar una actitud inquietante, el cabrón definitivamente se descubrió mas holgazán que nunca, vamos que se podría decir, hablando en plata, que no daba un palo al agua.

Un día el tío no repartió ni una sola guía de teléfonos, Cuando Martinelli le pregunto amablemente el por que de su desagradable actitud, el contó una historia que en aquellos momentos nos pareció a todas luces inverosímil. El muchachote aseguraba que en el reparto matutino, al llamar a una de las puertas, le habían abierto los mismísimos Faemino y Cansado, que le habían invitado a entrar en la casa y que se había tirado todo el dia allí con ellos, viéndoles ensayar su número y bebiendo wiskey del caro. Nadie le creyó entonces, excepto en lo del Jack Daniel´s, pues el Justiciero echaba un pestazo a las cinco de la tarde que tiraba de espaldas.

Llevábamos un mes en la ciudad condal, y aquella criaturita seguía tocándose los genitales a dos manos. Además, no paraba de bombardearnos con sus historias, Contaba que en su barrio el era el rey, que era el azote de los maleantes y que no existía un lugar mas seguro para la infancia y la tercera edad que los alrededores de su morada. Empezábamos a perder la paciencia, sobre todo Martinelli que se estaba planteando muy mucho el mandarle de nuevo a su puñetero y añorado pueblo. Hasta que un dia sucedió algo que nos abrió a todos los ojos para siempre.

Comíamos en un bar restaurante presuntamente climatizado en la zona más grasienta de la ciudad, cuando empezamos a escuchar unos gritos angustiosos, desgarradores. Al mirar hacia la calle, observamos como tres maleantes atacaban furiosamente a una pareja de japoneses con el objetivo de sustraerles una cámara de esas súper modernas último modelo. El nipón se agarraba al preciado objeto como una lapa, mientras su compañera chillaba de espanto en el idioma del sol naciente, lo que no hacia mas que enfurecer a los tres desaprensivos que le golpeaban cada vez con mas saña. En ese momento el terror de los dioses del olimpo pareció desatarse, truenos y relámpagos, El Justiciero soltó un terrorífico bramido, y Como un resorte sus ciento cuarenta kilos se volvieron roca y volaron a toda prisa hacia el exterior del local. A través de la cristalera pudimos observar como aquella fuerza de la naturaleza comenzaba a repartir bofetadas a diestro y siniestro. Entre los alaridos en japonés y la lluvia de hostias aquello parecía una partida del Street Fighter.

No dábamos crédito, los tres delincuentes parecían peleles, El justiciero agarro a uno de ellos por la pechera y alzo su mano abierta, (que digo mano, mas bien manojo de pepinos) cruzando la cara del infeliz una y otra vez. –Yo francés- repetía el marginal con los ojos perdidos en el horizonte mientras recibía en ambos carrillos –yo francés-, el maleante solo podía mover las pestañas, supongo que el dolor era insoportable, su cara comenzaba a adquirir un preocupante tono rojizo chillón. El Justiciero reía poderoso, uno de ellos se le acercó por la espalda recibiendo un lustroso codazo en los dientes, imagino que el pobre diablo en aquel momento, perdió la capacidad física de volver a hablar con la letra R. No se si fueron alucinaciones mías, pero aquella criatura mitológica pareció iluminarse, resplandecer de puro poder. Por fin, decidió soltar a su maltrecha victima y encararse con el tercero de los malhechores que le amenazaba con un arma blanca. – ¡suelta esa navaja o te la comes!!!- sabíamos que aquello no era una frase hecha, era una declaración de intenciones en toda regla, el puño de nuestro héroe impacto contra la cara de su antagonista con un espantoso crujido haciéndole volar varios metros como un muñequillo. Antes de tener conciencia de lo que le había sucedido y mientras observaba dientes bailar traviesos a su alrededor, fue levantado del suelo y arrojado sobre el capo de un coche. La mole humana soltó un rugido se golpeo el pecho y el ladrón tembloroso soltó la navaja sollozante –no me pegues mas, no me pegues mas- dijo con lagrimas en los ojos mientras recomponía sus huesos desencajados. El vencedor alzo los brazos cual Rocky Balboa y volvió a soltar un gutural sonido que espantó hasta a las palomas, mientras, los tres malhechores, corrieron calle abajo chillando de dolor y pánico, pero felices de seguir con vida.

La japonesa le abrazaba y le daba besos, el japonés le abrazaba y le daba besos, nosotros le abrazábamos y le dábamos besos. Todo era felicidad y triunfo. La gente del barrio, desde sus balcones aplaudía y vitoreaba, ¡héroe, héroe!!. Le gritaban y le lanzaban rosas mientras el Justiciero les dedicaba una reverencia. Aquel día no volvimos al trabajo, solo celebramos las hazañas de nuestro nuevo ídolo con buen cava catalán, ¡como debe ser!!!!.

Por cierto, unos días después de tan heroica hazaña, preparados ya para regresar a nuestros hogares en Madrid y despedirnos unos de otros para siempre jamás. El Justiciero de Villaverde revelo un carrete de fotos extraído de una cámara desechable. En aquellas instantáneas que nos enseño a todos orgulloso, además de la sagrada familia y el Tibidabo, aparecía el, con otras dos personas de nombre Faemino y Cansado, riendo y tomando Wisky divertidos y dicharacheros.

Batman, Muerte final

La ciudad esta en tinieblas, uno de los criminales mas sanguinarios de la historia de Gotham city ha escapado del manicomio de Arkham y amenaza con volver a sembrar el terror entre sus habitantes.

Solo hay un hombre que puede detener la amenaza, es una leyenda, un fantasma que se mueve entre las sombras mientras observa la gran señal en forma de murciélago que surca el cielo, dando esperanza a los habitantes de este lugar marcado por la desgracia.

Pero esta noche el psicópata vestido de payaso no es el único peligro que acecha en la oscuridad. Alguien mas se mueve silencioso por los callejones de la gran urbe gótica, dejando tras de si un rastro de muerte.

Lo que vais a ver a continuación es un cortometraje de estética Claramente inspirada en el comic dibujado y escrito por el genial Frank Miller “el señor de la noche”. Su titulo “Batman dead end”, y es sin duda, una de las mejores aproximaciones al universo del hombre murciélago que se han rodado jamás.

bmposter-batman.jpg

Su director es Sandy collora, y en su currículum encontramos que el hombre es maquetista, dibujante y escultor, además de haber formado parte del departamento de efectos especiales en películas como depredador, desafío total, men in black y el cuervo entre otras muchas producciones.

Me voy a morder la lengua y no os voy a contar nada más del argumento de este singular trabajo, para que no pierda el elemento sorpresa que seguro os encantara descubrir por vosotros mismos.

Que lo disfrutéis personas.

Older Posts »